Para ser honesta, ninguno realmente NINGUNO, es guapo ni siquiera se le acerca a ser medianamente agraciado como para aguantar un close up e imprimirlo al 5000% En vez de generar empatía, por lo pronto en mi caso generan muecas y hasta podría catalogarlos como una afrenta o infame contaminación visual. Me dan ganas de ir a la CNDH a poner una demanda por agresión a la niña de mis ojos. Pos oye. Como si fuera castigo con penitencia y pamba con pica hielo nos tenemos que soplar un año las jetas desagradables de esta gente que quiere mamar chichee de la becerra dior’o. En vez de ver una cara de pambazo chachetón come pizzas prefiero ver las propuestas para mejorar el lugar por el cual están concursando. Una foto de un jardín floreado en un parque bien podado libre de cacas de perro con bancas chulas y jardineros mamados, slurp, suena como un buen ejemplo. Tan funciona rebien que los desarrollos inmobiliarios venden condominios con puros renders photoshopeados. No es mala idea pero bueno como para eso tendría que acabarse el mundo y volver a nacer en un país de primer mundo no queda más que cerrar los ojos o mirar al cielo porque hasta ahora es el único lugar libre de publicidad. Así es esto de la democracia.
Hoy en la mañana mientras paseaba a mis canes vi como cuatro panzones con escalera y lazo ataban en unos árboles frondosos que obstruían incluso la misma publicidad dos mantas, una seguida de la otra, del mismo anuncio del candidato Vidal Llerenas. Ese quijotillo que anda en pos de la bancada anda tapizando la colonia con su carita de Kellogg a diestra y siniestra. Oigan, una cosa es una cosa y otra cosa es que Chintololandia se convierta en la egoteca de este fulano que hasta a los árboles anda tratando de convencer. En su tuiter el personaje dice que otros quijotillos le andan tumbando la publicidad, ni como culparlos. El problema es que si quitan unas mantas acaban apareciendo otras miles mas con copia y acuse reproduciéndose como hongos. Como integrante del comité de Pachucos, cholos, chundas y chintololos hago un llamado a los profesionales de las pintas callejeras a que derramen su creatividad en semejantes lienzos que piden a gritos que le pongan una decoración más adhoc. Para que la colonia luzca mucho más artística y más apetitosa que las famosas hamburguesa al carbón de Azcapo. Por lo pronto he dejado volar un poco mi imaginación y comparto con ustedes un de ejemplos con el candidato Vidal Llerenas para que vayan agarrando ideas y empiecen a calentar la lata de spray. Por un Azcapo libre de egotecas.

Modelo Batman. A luchar por la justicia.

Modelo Confucio. Aquí nomás milando.

Modelo Cepillín. Es verdad soy un payaso.

Y mi favorito Modelo Catalina Creel. Porque las villanas también lloran.















Es imposible evitar pensar en El vengador del futuro (1990) como le pusieron en español a Total Recall aunque por ningún lado vi a Schwarzenegger sin embargo los túneles grises, el aire denso de polvo, los vehículos llenos de conexiones que dan la impresión de que en cualquier momento se vuelven Transformers y toman venganza por las largas jornadas de trabajo. Mi referencia sobre la película viene al caso porque filmaron varias escenas en el metro del DF ¡hace 22 años! y parece increíble pero las estaciones de Chabacano e Insurgentes siguen idénticas. Bienvenidos a un recorrido sin igual: la construcción de la línea doce del metro. La advertencia fue traer botas y ánimos de recorrer el interior de las tripas de este gran monstruo llamado línea dorada. Con casco en la cabeza descendimos al subsuelo de lo que próximamente será la estación Parque de los Venados. Un gran altar a la virgen de Guadalupe nos asegura que tenemos protección divina. La luz del medio día se filtraba alumbrando el gran boquete que da a las vías. Un balcón, que seguramente será hará las delicias de los amantes, da una panorámica a la llegada de los trenes. La falta de luz en el interior contrasta fuertemente con la de las lámparas dirigidas que permiten a los trabajadores continuar sus labores. Huele a cemento, polvo, combustible y pintura fresca.
Al llegar al anden me reciben unos cuantos ‘fiu-fius’ aplacados instantáneamente por algún superior. Me siento observada. De reojo veo que las miradas provienen de unos huecos rectangulares debajo de los andenes donde irá toda la parafernalia para hacer funcionar la limousine ¿naranja?. El ir y venir de los trabajadores, sonidos de sirena de reversa y vehículos que transportan rieles te hacen estar más alerta. Pisar grava, esquivar varillas y brincar charcos me hacen pensar que al regresar a la superficie mis botas necesitarán urgentemente una boleada. Mientras no meta la pata en alguna mezcla cementosa y quedar como versión Han Solo carbonizada será ganancia. Nos disponemos a entrar al túnel que nos llevará a la estación prototipo, Eje Central, que ya se encuentra prácticamente terminada. Las luces en los muros dejan ver lo necesario para dejarnos guiar hacia la luz al final del túnel. Una alfombra mullida con textura de cartón de huevo parace puesta para nuestra llegada. Un enorme rollo blanco parecido al peyón se desliza sobre la alfombra anterior. La explicación tiene que ver con proteger las vías de la humedad. ¡Vaya! una alfombra blanca para su majestad Güerotix. Cuánto caché. Las curvas del túnel me hacen pensar de nueva cuenta en otra película Moebius y de cierta manera me resuelve una de mis dudas con respecto al metro ¿Cómo se verá cuando manejas un metro?
La ausencia de sonido y la oscuridad se ven interrumpidas por las chispas de soldadura que unen las vías. Uff, luz al final del túnel nos indica que después de haber recorrido un kilometro doscientos metros hemos llegado a la estación Eje Central. Es impresionante lo bien que luce incluso el reloj ya se encuentra funcionando. Pienso en la cantidad de citas ‘Nos vemos debajo del reloj’ que se harán cuando la estación esté funcionando. El icono que engalana la estación es un trolebús coquetón. El mosaico del piso es idéntico que todas las demás estaciones para guardar unidad. Los baños públicos están terminados y listos para funcionar. Me pregunto dónde irá el area especial para dejar las bicicletas. De pronto un muro rojo capta mi atención. Es el que será el nuevo lugar de trabajo de las boleteras. Me mata de curiosidad saber lo que ellas ven detrás del vidrio cuando hay una larga fila esperando a ser atendidos. Un trabajador se cuela en la foto y muero de risa porque alguien hace el comentario de que falta el teléfono para que la boletera se sienta a sus anchas. Me gusta la estación supongo que es por la sensación de espacio en los andenes.
Es momento de continuar por tierra hacia la estación de Mexicaltzingo. Si me lo preguntan se me hace que a la banda le costará harto trabajo pronunciar el nombre sin mencionar que dará un sonido parecido al estornudo aunque la explicación sobre el nombre de las estaciones tenga que ver mas con épocas prehispánicas. Muero de ganas de escuchar a cualquier turista pronunciar Mexicaltzingo de corrido y sin pausas. Humor involuntario. El tiempo lo dirá y quizá la gente las rebautice. El olor a tortilla de comal impregna la entrada de la estación. Es la hora del almuerzo y los trabajadores se encuentran sentados entre lozetas, bultos y cubetas volteadas para saborear los sagrados alimentos. Quizá por eso y a diferencia de la estación anterior, cuyo ruido era ensordecedor por las maquinas que taladraban, Mexicaltzingo luce desierta, es como si de pronto hubiera ocurrido un desastre que la hubiera dejado en silencio y penumbra. El único ruido que proviene del inicio del túnel es una gotera constante que le da todavía un aire más perturbador. Ahora me siento entre una película de ciencia ficción y misterio cuyo final tendrá un giro inesperado.
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Mi problema con la estela de luz es que desde un principio hubo chanchullo. Se convocó a un concurso para hacer un ARCO bicentenario. A menos de que la definición haya cambiado un arco es una porción continua de una curva, según el DRAE. Por lo que el proyecto ganador tuvo que haber sido eliminado porque andaba fallo del requisito principal. El proyecto carecía de todo el bicentenarismo del mundo mundial. Cuarzo de Brasil, mármol de Italia y una cantidad de materiales provenientes de algún lugar fuera de nuestro habitat, claro, salvo la mano de obra. ¿Dónde quedaron los materiales que se producen aquí mesmo en la república del amor? Pero lo peor de todo además de lo pretencioso fue que le faltó ondita y cachondeo. México no es recto, flaco, geométrico e iluminado sino todo lo contrario. Estamos de acuerdo que nos gustan los monumentos sin embargo el wannabismo nos ganó. Por qué no en vez de hacer una cosa que va sin pena ni gloria mejor lo llevabamos al extremo, al puritito folclór, eso que tanto les gusta a los extranjeros de México y así matamos dos pájaros de un tiro. Fomentamos el turismo y ganamos un récord guiness, como los que le gustan a Marcelo.
Acá entre nos si a mí me hubiera tocado elegir yo hubiera preferido un gran árbol de la vida con los héroes en sus ramitas, hecho por artesanos mexicanos con sus manitas extraído de la tierra que nos ha visto crecer y por la que nuestros héroes lucharon para que fuera todita nuestra y de nadie más sin mencionar que el pecho se nos inflaría de nacionalismo y se nos saldría una lagrimita cada que dirigieramos una mirada aquel monumento singular. Opciones había pero claro, ¿alguien nos preguntó nuestra opinión? De perdis una buena shaineada al metro Chapultepec que está a escasos metros y que es un completo asco y desastre hubiera estado a todas margaritas incluso no me hubiera molestado que hasta le hubieran cambiado el nombre a Metro Chapultepec del Bicentenario del niñito Jesús para servirle a usté y a la virgencita. Qué más da. O mejor aún, ahora que la crisis mundial está ñera y que el planeta nos lo estamos cargado a la fregada, ponernos en la onda reciclaje y utilizar la escultura pedorra del Coloso que ya estaba más que hecha y que también sirvió para darnos cuenta que el mal gusto está en nuestros genes y sí, también para conmemorar el bicentenario. Le damos desempolvadita luego lo aventamos a la tina de pátina dorada como iglesia barroca y ahora sí a brillar se ha dicho. ¡Qué viva el bling-bling! Nos hubieramos ahorramos los mil treinta y cinco millones, la demora y las cuentas bancarias bien gorditas de todos los que metieron mano en ese absoluto adefesio que nos recuerda todos los días lo rico que se jinetean la lana los gobernantes. Me pregunto qué tal le hubieran caído esa lanita a los tarahumaras, a la agricultura o de perdis para sobornar a Tlaloc y afloje la lluvia en donde se les está secando el aquellito. De memorable tiene lo que yo de astronauta. De penita ajena, de veras.
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Cualquiera de ellas podría ser mi amiga o tener amigos en común. Lo que me llama la atención es la forma en que miran tan directa sin disimulo y un tanto cuanto orgullosas. Casi podría adivinar el carácter de cada una. Es como si estuvieran a punto de contarte un pedazo de vida o intimar con un secreto para romper el hielo. Puede que sean amigas de Liliana Ang cuya expo en el MUCA te lleva por un recorrido de chicas que se te quedan viendo sin inhibiciones y que se me ocurre una avalancha de preguntas que hacerles. Me dan ganas de ser su amiga y convertirme en pintura.
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Dos periódicos, una noticia. Djoko gana el abierto de australia. La primera corresponde al 20minutes de Suiza y la otra a la Jornada de México. Dos visiones distintas sobre un mismo hecho. Hay una que me hace babear y preguntar si ese bulto en el short es su bolsa. Cachondeo visual. Un campeón en éxtasis que me hizo suspirar. Una recomendación para los impresos Menos viejas encueradas mas hombres sin camisa!
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Reconozco que no estudie arquitectura porque me daban flojera los cálculos matemáticos. Estaba convencida de que cuando me mandaran hacer una casa, nada embonaría con nada sin embargo eso no quita el fervor que le profeso. Si hay un lugar en el mundo donde uno puede encontrar construcciones fascinantes debe de ser el DF. Depende de la colonia y la época en que floreció te encuentras con verdaderas joyas sacadas a veces de la imaginación de los albañiles, del propietario o del arquitecto. Gaudí meets Starck en la mixcoac. Una casa tipo art nouveau con un techo churrigueresco que me recuerda las primeras formas del diseñador Philippe Starck aunque en la mera esquina posee una cruz. Eclecticismo le llaman.
Dando la vuelta en un esquina me sorprende algo que me quita el aliento gracias a que parece una cuadro pintado por etapas temporales patrocinada por el paso del tiempo y el cambio de gustos. La primera capa provista de una puerta y una entrada sencilla, la segunda una casa tipo colonial y la última uno de esos edificios modernos de concreto y pintura blanca. Tres estilos arquitectonicos enredados en los cables de luz que por mucho que se contruyan unas verdaderas joyas seguiran seccionando las fotografías.
]]>Desde hace mucho quiero compartir este video con ustedes. Es un pajarito, bueno muchos pajaritos, que hacen una danza increíble en el cielo. En francés se les dice étourneau no se como se diga en español. Definitivamente son de esos eventos de la naturaleza que te dejan con la boca abierta y torticoles pues fascinante ver las caprichosas figuras que hacen en el cielo.
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Me recibe un delicioso olor a caño en el aeropuerto. Todavía es de noche pero pronto amanecerá. Bienvenida a la ciudad de México. Tráfico de lunes en la mañana principalmente causado por las escuelas. En un desnivel repleto de automoviles que no avanzan una señora se baja con su hija para poder llegar a tiempo. La nariz se me tapa de inmediato. Ando con la brújula girando. Después de un rato lejos de la jungla de asfalto, perfumada con magna y olor a agua encharcada, vivir en esta ciudad es como estar drogado. Se ve una cantidad de cosas alucinantes. Automoviles destartalados que circulan por obra y gracia del universo. Un vocho rosa en circuito hace que mi corazón se acelere. La basura salpica el paisaje como cuadro puntillista. Mi ciudad natal, mi chinampa en un lago pavimentado es completamente adorable. Lo que tiene la ciudad de México no lo tiene cualquier ciudad en el mundo. Un absoluto caos pero que por alguna extraña razón funciona. Es lindo ver la ciudad con ojos frescos, desintoxicados de la contaminación ambiental y visual a la que nos tiene acostumbrados, no tiene pies ni cabeza, ni tampoco sentido de la moda justo en eso radica su encanto sin embargo caminar sus calles y dejarte sorprender por algo totalmente descontextualizado y estrambótico como una escuela de arquitectura imposible. Esta adorable ciudad repleta de personajes extraños que se suben al camión a berrear canciones desafinadas y se echan discursos politicos de lo más hondo de su ronco pecho ante el silencio de los demás. Qué viva la libertad de expresión plasmada en las paredes y merolicos. Este espacio saturado de personajes individualistas carentes del sentido de respeto en un lienzo atascado de color que aún encuentra la manera de manifestarse en esos rincones y destellos de modernidad inscipientes que quieren florecer y salir de capullo dejando pequeños espacios de calma y tranquilidad. Aquí vamos de nuevo Mexico City!
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Imagínense a sus abuelitos teniendo sexo. Ahora piensen que su abuelita tiene orgasmos mas intensos y placenteros que ustedes. Y pensar que el sexo es mas placentero cuando mas colgadas y arrugadas están las carnes.
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